Errores al crear un eCommerce que debes evitar

Errores al crear un eCommerce que debes evitar

Si estás pensando en crear un eCommerce o tienda online, hay algunos factores que debes tener en cuenta para atraer y conservar a tus clientes, en vez de alejarlos. Uno de esos factores que pueden ayudarte es aprender de los aciertos y fracasos de los demás.

Por esta razón, para preparar este artículo nos dimos a la tarea de recopilar los errores al crear un eCommerce más comunes, pero que tú debes evitar si quieres entrar con fuerza en este sector.

Escoger el CMS incorrecto

CMS para ecommerce

Los sistemas de gestión de contenidos (CMS) son los softwares que te permitirán crear tu tienda y personalizarla de la forma que quieras, tanto en diseño gráfico como estructural y funcional.

Cada software y plataforma tiene sus ventajas y desventajas, por lo que es necesario que hagas un estudio sobre las características de cada uno. Por ejemplo, si vas a crear una tienda pequeña y es tu primera vez, tal vez te convendría usar WordPress e instalar el plugin WooCommerce.

La combinación de este CMS y este plugin es muy usada y tiene muchas ventajas, entre ellas la facilidad de uso y el amplio abanico de complementos. Aunque estas mismas características las ofrece Joomla y Virtue Mart 3, la diferencia es que esta última combinación requiere más conocimientos técnicos.

Otra opción son las plataformas propiamente de ecommerce como BigCommerce, Shopify y Magento, las cuales permiten crear tiendas online muy atractivas y potentes con todos los elementos necesarios para gestionar cada uno de los detalles del proceso de compra y venta.  

La clave al escoger el CMS, es no decantarse por el primero que se te venga a la mente, sino, tomarse el tiempo de estudiarlos para determinar cuál tiene justamente lo que necesitas.  

No tener definido el público objetivo

Tal vez pienses, “mientras más ventas mejor”, pero eso no significa que podrás venderle a todo el mundo. De hecho, lo mejor es enfocarse a un grupo específico de personas, al que en marketing se le llama buyer persona. Una vez determinado esto, se pueden dirigir las estrategias de marketing hacia ese grupo en particular, siendo esta la estrategia con más probabilidades de vender.

Hay que estudiar los hábitos de compra de ese grupo, tales como, cuáles suelen ser los medios, las horas, los días de la semana, del mes o del año en que compra. Esto también ayudará a determinar cuáles serán las imágenes más apropiadas para la campaña de publicidad, el color, las redes sociales más adecuadas e incluso cuáles palabras usar para describir la tienda o el producto.

Tener una web insegura

En tu tienda en línea nunca deben faltar el certificado SSL, de pago seguro, políticas de devolución claras, plataformas de pago reconocidas y otros detalles que brindan confianza.

Los usuarios deben sentirse seguros de dejar sus datos bancarios en tu eCommerce y que estos no serán violentados, por lo que resulta más que conveniente tener sellos de seguridad independientes que avalen las medidas de protección de datos.

No saber gestionar el catálogo

El hecho de que un producto se agote no necesariamente se soluciona con un anuncio de “Agotado” o “Inexistente” y borrar la página de ese producto. Debes tener en cuenta que eso podría llevar tanto al motor de búsqueda como a los usuarios a un error 404, lo cual a su vez lleva a desindexación de la página y la pérdida de un cliente

Lo mejor es siempre mantener disponibilidad del producto en el almacén, para ello es necesario equilibrar la demanda con la oferta, calcular los gastos de almacenamiento y los tiempos que toma vender todo el inventario de ese producto. Otra buena medida es crear redirecciones 301, esto ayuda a conservar la intención de compra.

No usar imágenes de calidad

Las imágenes juegan un papel fundamental, pues le permitirán al usuario “palpar” lo que está comprando. Por eso, es importante emplear fotografías de alta calidad que le permitan hacer acercamientos y detallar el producto.

Pero, no solo es cuestión de pixeles, también cuentan los ángulos, la calidad de la luz, el fondo y los complementos de la imagen. También, es importante publicar suficientes imágenes para que el cliente sienta que sabe lo que compra.

Tener una página web poco amigable y difícil de navegar

El hecho de que tú sepas cómo funciona la estructura de tu tienda no significa que el visitante nuevo también la sepa, así que si al entrar a la tienda no encuentra lo que busca y aunque intente hacerlo no sabe en dónde está, entonces la abandonará.

Para solucionar esto, crea etiquetas, filtros y un motor de búsqueda interno que permita al usuario hacer búsquedas directas. También, resultan útiles las migas de pan o breadcrumbs que crean un rastro de enlaces que permite al usuario volver sobre sus “pasos” o volver a una página anterior directamente con un clic.

No categorizar los productos

Las categorías es otro de los aspectos que hacen navegación fácil y que vienen a ser como las vitrinas de la tienda física.

En especial si vendes varios tipos de productos, las categorías permitirán ir directamente hacia lo que le interesa al usuario. Incluso, si vendes un solo tipo de producto, también es ventajoso usar categorías y subcategorías.

Tomemos por ejemplo un ecommerce que vende calzado. Si vende de todo tipo podría crear categorías como Caballeros, Damas, Niños, Deportivos, etc. Pero, si vende solo deportivos, podría categorizarlos en Para Ejercicios, Para Correr, Infantiles, etc., y, a su vez, usar subcategorías por tallas.

Un detalle, aunque las categorías son importantes sería un error crear una rama demasiado extensa de ellas, por lo tanto, limítate solo a las verdaderamente necesarias.

Hacer el proceso de compra largo y complicado

Si ya lograste convencer al usuario para que compre y luego le haces largo y tedioso el pago, estás cometiendo un grave error.

Lo más adecuado es que en la misma página del producto se pueda acceder a la página de pago junto con un abanico variado de métodos de pago. Algunas plataformas requieren que el usuario abandone la página de la tienda y vaya a la de la herramienta para realizar el pago desde ahí, mientras que otras habilitan el pago desde la misma tienda. Ambas metodologías son válidas, pero debes determinar cuál te da a ti mejores resultados.